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Siempre Llena

Bueno...parece que seguiré con lo mismo. Ayer jueves me encontré otra vez con Raúl, como todos los jueves, a eso de las diez de la noche. Entró al depto. nos besamos, estuvimos franeleando un ratito (¡como me gusta eso!) y finalmente decidió que era hora de salir. Pero antes me dijo..."hoy vas a caminar mejor que nunca, más putarraca todavía"... Hizo que bajara mis bombachas y, previa lubricación, me colocó un "butt" no muy largo pero sí muy grueso, que una vez dentro no tenía forma de salirse, salvo tirando de él.

Claro, caminar con semejante cosa adentro era de locos. Se me movía y hacía que inconcientemente yo lo apretara lo más que podía, por lo cual caminaba moviendo mucho más la pelvis y, arqueando mucho la espalda, sacando aún más el culo hacia afuera. ¡Papito¡..que calentura me hacía agarrar.

En lugar de ir hacia el sitio acostumbrado, es decir la "parada" habitual en Flores, Raúl siguió de largo por Rivadavia hacia la provincia. Le pregunté adonde me llevaba y me contestó que primero iríamos a bailar un rato. Llegamos a Ituzaingó, entramos en un barrio de las afueras del pueblo y él se detuvo junto a una patrulla de la bonaerense. Bajó y estuvo hablando con ellos, seguramente para que no fueran a meterse con nosotros y seguimos unas cuadras más. Llegamos a una "bailanta" literalmente atestada de gente. Nos sentamos en una mesita, pidió dos cervezas y me dijo..."bueno, ahora dale, a ver que "levantas""...

El "clima" de la bailanta era bastante pesadito. Yo estaba tranquila solo porque Raúl me protegería llegado el caso. Las mujeres que estaban cerca nuestro me miraban con curiosidad no exenta de bronca, pero yo no pasaba bola. Me hice la super interesante hasta que por fin un tipo me hizo señas y me sacó a bailar. ¡Dios mío! ¡Bailar cumbias con esa cosa metida en el culo era como que iba a tener varios orgasmos allí mismo! Estaba caliente como una perra.

El tipo que bailaba conmigo empezó a "apretar" y pude sentir que tenía un bulto considerable. Además ponía su mano sobre mi culo y me miraba fijo, sin decir palabra, como retándome a que diera el "primer paso". En medio de la multitud, baje mi brazo y le acaricié la bragueta para descubrir que estaba completamente al palo. Me sonreí abiertamente y le dije.."que te pasa, Papi, estás más calentito que una pava hirviendo. ¿Querés relajarte conmigo?"... Ahí nomás me pidió que nos fuéramos a un telo. Entonces le lancé una carcajada de reventada y le contesté..."Si pagás el precio..."

"Dale, putita, no seas guacha ; no tengo mucha plata"..." " Ah, no sé, arregla con él (señalando a Raúl)...El te va a decir si "salgo" o no"...

Paramos de bailar y fuimos hasta la mesa. Yo me fuí al baño y ellos se quedaron arreglando. Volví a los cinco minutos y estaba todo bien, de manera que inmediatamente salimos del lugar y me llevó a un hotel que quedaba a unas cuatro cuadras. Bah..hotel, era una pocilga inmunda, aunque a mí, con la calentura que tenía desde hacía muchisimo rato, no me importaba nada.

El tipo tenía también tal calentura que no estuvimos más de media hora, tras lo cual me llevó de regreso.

Raúl estaba super-aburrido así que en cuanto llegué me dijo que nos íbamos a otro lado. Después de "fifar" con ese tipo yo había guardado el "butt" en mi carterita. Raúl me preguntó si lo tenía puesto y cuando le dije que no me pidió que me lo volviera a colocar. Al menos por esa noche estaría siempre con algo metido en el culo. No me negué. Me encantaba sentirlo.

Cuando volvíamos, antes de llegar nuevamente a la avenida Rivadavia, pasamos frernte a una obra en construcción que estaba iluminada tenuemente por una lamparita y el fúeguito de un brasero. Raúl ffrenó en la esquina y me dijo..,"bajáte, empezá a caminar pasando por delantede la obra, a ver si alguien se engancha"...

Caminé dos veces frente a los obreros que estaban como de guardia (eran tres), sino que una tercera vez paré y me quedé mirando hacia adentro. No soy capaz de relatar literalmente las cosas que me dijeron y las que les contesté, cosas que finalmente nos hicieron reir a todos. Me acerqué y les dije "¿no tienen ganas de divertirse?" "Me dan algo y me quedo un rato". Entre los tres juntaron cuarenta pesos que me guardé en el corpiño. Me senté al lado del braserito, pero decidieron que nos ibamos bien adentro para que no se viera desde la calle. Nos metimos detrás de una pared falsa de chapa. El que parecía más decidido ya la tenía afuera, tiesa como una estaca ; me hizo inclinar la cabeza y me la metió en la boca tan de golpe que casi me ahoga. Mientras tanto otro de ellos me sacó de un tirón el butt y me penetró así nomás, de parados. El tercero esperaba hasta que no dió más y también acercó su pija a mi cara, de manera que empecé a chupar las dos al mismo tiempo. ¡Que guachos! ¡Como me cogieron! Hasta las piernas me dolían de tanto bombear en esa posición. Uno solo me acabó en la boca, Los otros dos en mi culo. Cuando uno me la sacó para que otro me la metiera, me hizo abrir la boca bien grande y me la llenó con la leche que quedaba en su preservativo. Total que, como el último hizo lo mismo cuando me acabó, terminé con el culo re-abierto y el semen de los tres en mi boca.

Antes de irme les pedí que me pusieran el butt, "para que mi "marido" no se fuera a enojar y me diera una paliza". Luego me fuí caminando con una hermosa sensación en el culo y la boca hasta el auto de Raúl.

Subí, le conté como me había ido y me dió un beso de lengua para saber como era el "gustito" de esos tipos. Él era ahora el que estaba tan caliente que no podía más. Le pregunté si no quería que fuéramos a un hotel, para hacer más rápido, pero me contestó que no, que quería volver al depto. Sin embargo, mientras íbamos de regreso y sin que él dejara de manejar, se la saqué y se la fuí mamando casi hasta llegar.

Obviamente tuvimos otra encamada de locos, que terminó como siempre cuando ya casi era de día.

Hoy viernes de tarde, mientras escribo esto, tengo bien colocado el butt, porque la sensación que me produce es como un vicio. No puedo estar sin sentirlo siempre dentro mío e imaginar que estoy "llena" en todo momento.


Hasta otra
Marcela


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