Salimos para Brasil el 19 de Abril junto
con el productor, Fernando de Souza Oliveira. El avión hacia Río salió a las 18 hs. por
lo que llegamos a eso de las 20:30 y luego de esperar una hora en el aeropuerto, tomamos
un vuelo de cabotaje hacia Manaos, que llegó casi a las doce de la noche.
Nos instalamos en un hotel y luego de acomodarnos en nuestras
respectivas piezas, bajamos a tomar algo. Allí me presentaron al resto del equipo de
actores y de técnicos que viajarían con nosotros hacia el lugar de filmación. Bastante
cómico por cierto, dado que había un sólo "cameraman", un iluminador y un
ayudante, además de quien sería mi "partner", mi "Jane" un monumento
inmenso pero bellísimo, una especie de Anita Ekberg morocha, de ojos muy verdes, ex
jugadora de basquet, también ex pareja de la cantante Simone en épocas mejores, y con
una cara de mala que daba miedo.
El ayudante del equipo era muy, pero muy mariquita. Más parecía una
mujercita disfrazada de varón que un hombre. Pero me resultó muy simpático y en seguida
supe que en él iba a tener un aliado, aunque no sabía para qué.
Nos fuimos a dormir casi enseguida porque saldríamos muy temprano de
madrugada en un barco que nos llevaría hacia un pueblito en el interior de la selva. No
puedo describir el calor que hacía. Casi no se podia respirar, era sofocante y con una
humedad de los mil demonios.
El barco resultó ser un cachivache super viejo donde además de
nosotros solo viajaban el capitán, un viejo borrachín, y dos marineros.
A la media hora estábamos en medio de la selva. Nunca en mi vida habia
sentido el efecto casi hipnótico que esa clase de belleza natural puede ejercer. Es
alucinante. A pesar del calor agobiante me quedé en la cubierta porque no podía dejar de
mirarlo todo. Siempre cuidándome muchísimo del sol, porque además de que allí quema
como el mismo diablo, no podía aparecer "curtido" en razón de lo que debía
ser mi "debilucho" personaje.
Paramos en un pequeño muelle llamado Guayamá, donde subieron otros
dos hombres con más equipos, esto es, con las carpas que íbamos a usar como viviendas, 2
baterias, 1 grupo electrógeno, varias cajas con la forma de viejos arcones de madera
llenas de vituallas y tres heladeras portátiles mas una máquina para hacer hielo. Junto
con ellos subieron otros cinco, todos indios, tres mujeres y dos hombres. Fernando me
aclaró que ya los habia utilizado en dos peliculas anteriores, porque no solo le servian
como "actores" sino que lo ayudaban a "manejar" a otros indios que no
hablaban el portugués.
Al atardecer llegamos a otro "paradero". Ví como subían una
inmensa jaula tapada con una lona. Allí tuve la certeza de que seguramente era
"Nepo", el gorila amaestrado que seria el otro "partennaire" de
Tarzán.
Llegamos bien de tarde, después de casi ocho horas de estar subiendo
el río Amazonas. Bajamos del barco y partimos caminando hacia un pequeñisimo poblado
indio que estaba cerca. Los tipos que habian subido en segundo término junto con algunos
indios procedieron a armar las carpas cerca de las chozas y cuando estuvo todo listo
desempacamos y acomodamos todo antes de la cena. Nos quedamos charlando un rato sobre los
planes de la filmación del día siguiente.
A la mañana siguiente, muy temprano de madrugada desayunamos y luego
vino Fernando con Edson para decirme que tenía que comenzar a "prepararme" para
la película.. Me dieron algo de tomar que no supe que era y que me relajó completamente
en pocos segundos. Luego me puso una inyección anestésica en los labios del ano, de
manera que no ssintiera nada y luego de lubricarme muy bien con unas cremas. Edson comenzo
el "trabajo" de ir "abriéndome" con una serie de consoladores cada
vez mas grandes, hasta llegar a usar un "forceps" de los que se usan en los
partos complicados de las mujeres, para abrir totalmente las vaginas. Por el relax que
tenia más la inyección, yo no sentía dolor alguno, pero me daba cuenta de que mi culo
se estiraba de manera increíble. También es cierto que. luego de que pasaban la zona de
los esfínteres era como que tenía metido un "caño" enorme en mis tripas.
Insisto no sentía dolor, solo una tensión muscular muy fuerte. Me volvieron a dar otra
taza del brebaje inicial que me produjo un relax todavía mayor. Me quedé completamente
sin fuerzas para oponer resistencia. Mientras tanto Fernando me explicaba que el mono
estaba perfectamente amaestrado y obedecía sin problemas todas las órdenes que le daba
su amo, pero el único problema era que, cuando por fin se lograba que tuviera una
erección y empezaba a coger, se ponía furioso si querían pararlo ; había que dejarlo
acabar para no tener problemas y Fernando no queria hacer ninguna prueba extraña y correr
el riesgo de tener que detenerlo mientras yo estuviera "en sus brazos".
No se sentían seguros de que con esa sola "sesión" de
ablande iba a poder soportar al mono, pero se decidió que podía empezar a filmar las
primeras escenas y luego a la tarde, si había tiempo, haríamos una segunda sesión para
mayor seguridad.
Comenzaron a maquillarme para las primeras tomas. Me colocaron una
máscara de látex que se adhería perfectamente a mi cara, quitando las marcas y las
arrugas de mi edad, me pusieron una peluca bastante negra, de manera que cuando me ví
frente al espejo, era yo mismo pero treinta años más joven. Solo estaba vestido con un
taparrabos que ocultaba mi miembro, aunque lo dejaba completamente suelto y con el culo al
aire. También me maquillaron las nalgas con una especie de pintura para que pareciera
más colorado, menos blancuzco. (Parecido al de los monos)
Cuando estuve listo fuimos hacia una cueva donde me instalaron. Estaba
rodeado de cinco monos de varios tamaños que se me acercaban, me olían y me tocaban.
Fernando me pidió que yo actuara como si fuera uno de ellos, es decir, que tratara de
repetir sus gestos, sus movimientos, en una palabra, que tratara de
"integrarme".
No fue para nada difícil. Esos monos eran del todo pacíficos, así
que me puse a jugar con ellos. Solo que con la fuerza que tienen me revolcaron por el piso
varias veces, pero nada del otro mundo. Comí frutas con las manos junto con ellos, sobre
todo mangos y bananas, también tomé leche de coco, que no me gustó nada, pero tenía
que hacerlo. Se hicieron unas doce o quince tomas con lo cual Fernando se dió por
satisfecho por esa mañana. Yo me fuí a mi carpa, me saqué la peluca y la máscara, pero
no volví a vestirme. Me quede desnudo, porque era super cómodo en ese terrible calor. Me
dí un baño rápido en el río y tuve una sensación rarísima en el culo porque, al
estar todavía tan abierto, el agua me entraba hasta muy adentro. Me hacía cosquillas, lo
que me empezó a ponerme "calentito". Volví para ver que hacían y Fernando
estaba filmando unas escenas con la tribu. Allí conocí a los que hacían de
"Jefe" y de "Viejo Brujo".
El Jefe era bastante mas alto que yo, muy corpulento y
"atlético". Con un cuerpo trabajado de fisico-culturista. Pero el atributo que
lo hacía exacto para el papel era el largo y ancho de su miembro. Casi la mitad se
asomaba por debajo del taparrabos. El Brujo era eso, un viejo indio baboso y sin dientes.
Al segundo dia de filmacion comenzo la "fiesta". Los indios
"invadieron" la cueva donde vivía Tarzán con los monos. "Matan" a
cuatro de ellos con sus dardos (con una droga que los dormía).. Tomaron a Tarzán
prisionero y lo llevaron atado y colgando de una vara larga hasta el poblado. Mientras
bailaban a su alrededor, el Brujo lo "estudiaba". Lo tocaba y lo miraba por
todas partes, le agarraba la pija para ver como era, lo masturbaba un poquito, le metía
sus dedos en el culo con suma curiosidad, se le acercaba hasta casi pegar su cara contra
la de él, todo baboso y sin dientes. Siguió jodiendo así un rato hasta que, con un
gesto, detuvo el baile e hizo que llevaran a Tarzán hasta su choza, donde me metieron. Me
obligaron a tomar un líquido verde parecido a la menta, que evidentemente tenía algunas
hierbas alucinógenas porque entré en un "mambo" increible. Me llevaron a la
entrada de la choza del Jefe, me depositaron en un altar de sacrificios, me ataron a él
boca abajo y comenzaron a cogerme por turno, empezando por el propio Jefe y siguiendo por
los demás guerreros, mientras las mujeres se reían y aplaudían cada vez que uno de
ellos acababa. Terminé cansado y con el culo que me "picaba" mucho. Cuando esto
finalizó y se acabó la filmación del día me fuí a acostar y me quedé dormido casi en
seguida. Soñé con cosas fantasmagóricas que no podría decribir, seguramente por efecto
de la droga que me habían dado.
Al día siguiente siguieron filmando con la tribu y con Djalma pero sin
mí. Edson - feliz - aprovechó para seguir "trabajándome" el culo.
Al atardecer del segundo día vuelvo a filmar y entonces aparece en
escena Djalma, vestida como una verdadera amazona, armada con un revólver, un rifle,
cuchillo de monte y una canana llena de balas. Había "dominado" al jefe de la
tribu, de la que se adueñó transformándose en su reina y haciéndose coger todo el
tiempo por él. Decidió "tomarme" como su sirviente para que cuidara y limpiara
su choza, para lo cual, directamente, comienzó a darme una tremenda azotaina con un
látigo trucado.
Djalma era una perversa que gozaba haciéndome doler de verdad. Quise
protestarle a Fernando pero él estaba ocupado con la filmación y no me hacía caso, de
manera que tuve que aguantar las palizas un buen rato, hasta que llegó el "ansiado
momento de mi liberación" y la vuelta a la selva y la cueva donde había vivido.
Entonces fué que apareció el gigantesco Nepo. Mi Dios, que pedazo de
animal grandote. Un gorila que "estirado", o sea de pié, era casi tan alto como
yo, solo que el doble de ancho y con más de doscientos kilos de peso. Estaba
perfectamente amaestrado y respondía a todo lo que se le pedía en filmación. En la
escena de mi liberación llegó de noche a la choza, entró sigilosamente, le pegó un
golpe feroz a Djalma con el puño que casi la desmaya de verdad, me agarró por la cintura
y me llevó en vilo casi corriendo hasta la cueva.
Una vez adentro, me quedé tirado en el piso mientras Nepo,
"amorosamente" me cuidaba y me acariciaba. A una indicación de Fernando me
metí entre su brazos y empecé a acariciarle su miembro. De entrada parecio minúsculo,
pero de repente comenzó a estirarse como si fuera elástico y a crecer hasta que estuvo
bien duro. Era más corto que el de un caballo, pero igual de grueso. Tendría unos
treinta centimetros de largo por ocho y medio de diámetro. Bajé mi cabeza y me lo metí
en la boca Casi no me cabía pero se lo chupé - !era sen-sa-cio-nal! - y así seguí
durante un buen rato hasta que, con unos "jadeos" y gruñidos que parecía que
se iba a morir de un ataque, me acabó en la boca. Era tal la cantidad que casi me ahoga y
no pude evitar - ni quise - tragarme su semen. Se quedó quieto un rato teniéndome
fuertemente abrazado contra él, de manera que yo no tenía ninguna posibilidad de
moverme. De repente, y seguramente ante una orden que no ví, se paró, me agarró las
piernas con sus manos inferiores y las separó, me tomó los dos brazos con una mano sobre
mi cabeza, me estiró cuan largo soy, con una fuerza brutal y comenzo a metérmela, cosa
que pudo lograr con poca dificultad y con grandes festejos en todo el equipo que estaba
mirando la filmación. Me cogía a la misma velocidad que un perro pero duró tanto tiempo
que creí que esa escena no terminaría jamás, hasta que volvió a acabar, ahora dentro
mío, con su impresionante chorro de semen.
Fernando me pidió que tratara de hacerlo seguir y que se la
"levantara" nuevamente. Medio desmayado por el esfuerzo, cosa que convenía y
mucho a la filmación, me puse frente a Nepo, le pasé los brazos por el cuello
colgándome de él mientras me sujetaba con sus enormes brazos como si yo fuera de papel.
Mientras con una mano empecé a masturbarlo traté de ver si además podía besarlo. Le
fuí lamiendo los labios hasta que logré que los abriera. Le metí la lengua y me
encontré con la de él, de manera que, a la manera de los clásicos besos de lengua
empecé a chupársela. Me llenó la boca con su saliva.
Otra vez estaba su miembro parado. Mientras yo lo seguía besando y
masturbando comenzó a hacer pis. Me mojó completamente, es decir me baño con su orina y
antes de que terminara de hacerlo acerqué su pija a mi boca y dejé que terminara de
hacerlo alli. Cuando terminó, me agarró tan fuerte que creí que me iba a asfixiar, me
dió vuelta y casi me sentó sobre él. Me la metió esta vez de un solo saque, por lo
cual casi grito de miedo de que me rajara. Pero pasó enseguida. Otra vez volvió a
bombear a toda velocidad. Yo sentía que mis caderas se estaban ensanchando, era como que
mis huesos se abrían para dejar entrar semejante pedazo. En el momento de acabar, que
pareció interminable, me apretó todavía más fuerte y pensé que me iba a meter hasta
los huevos. Me llenó tanto de semen, que cuando salió, también de golpe, se me
derramaba la leche por entre las piernas. Entre la leche y la tierra que tenia encima se
formó un engrudo todo pegajoso que sin embargo me encantaba sentir sobre mí.
Es posible que algun día yo sea capaz de explicar lo que se siente.
Nadie puede siquiera imaginar la sensación. No hay nada que se le pueda parecer en el
mundo, es absolutamente genial. Esa enormísima verga, peluda, tanto que parece un
rallador, gruesa como una pierna, el calor y el sabor de ese semen, mucho mas salado que
el nuestro, el pis amargo como la hiel y la fuerza de esa bruta bestia hacen que uno
termine casi desmayado, no sé si por el ejercicio o por el goce. En toda mi vida jamás
imaginé que pudiera sentir tanto placer, tan intenso, tan poderoso, tan... ni siquiera
sé como describirlo.
Desde luego, luego de esa "sesion", me costaba caminar porque
parecía que me habia roto las caderas, de tanto que me abrió y desde luego, mucho menos
sentarme, porque la picazón que me había quedado era inaguantable.
Despues vinieron varias escenas de peleas entre la tribu, Djalma y Nepo
por mi "posesión", que siempre ganaba el mono. Antes de terminar, Nepo y yo ya
éramos una perfecta "pareja". Funcionábamos como si hubieramos estado cogiendo
juntos desde siempre. Los abrazos, los besos de lengua con toda su saliva, las chupadas de
pija seguidas de una super cogida me volvieron completamente loco. El mono se ponía al
palo cuantas veces hiciera falta con solo acariciarlo un ratito. Cuando por fin terminamos
habia cogido varias veces con él. Mi culo, como tal, ya no existía, era una cacerola
gigantesca y había logrado que me entrara con absoluta facilidad . Lo malo es que,
después, tenia que hacer grandes esfuerzos para caminar "agilmente", como si
nada hubiera pasado. Hasta que en el final de la película, llegaron dos cazadores
blancos, uno de cuyos papeles hacía el mismo Fernando, "capturan" a Nepo y lo
meten en la jaula. Djalma, entonces, me recaptura a mí, al tiempo que le cuenta a los
cazadores como mi "hermano" mono me cogía. Esa noche se emborrachan en la
choza, me vuelven a "dopar" y en el medio de una orgía con los indios, me ponen
dentro de la jaula junto a Nepo, para llegar al final con el mono cogiéndome como un
poseído. Fin. Todo en tres días y medio.
Desarmamos todo, volvimos al barco y nos aprestamos a regresar. Yo
hubiera querido tener la oportunidad de coger con Nepo una vez más, pero no puso ser.
Fernando, que quedó super contento con el resultado de la filmación
nos advirtió que no nos daría ni una copia, ni una foto a ninguno hasta que la película
llegue al mercado. Es seguro que se estrenará en Europa y E.E.U.U, pero no sabe si podrá
hacerlo en Latinoamérica.
De todas maneras espero tener copia de film y/o de fotos luego que se
haya estrenado.
Yo le advertí muy seriamente que si desea hacer más películas super
"bizarras" puede contar conmigo. Además le mostré mis pocas fotos vestido de
mujer y también le dije que si me quería en un papel femenino yo haría cualquier cosa.
E hice hincapié en que, no sé si nuevamente el mono, pero siempre que sea muy
"grande" me encantará sentirlo dentro mío.
!! Ojalá se repita !! Fué fantástico.