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Hay hombres que como yo, han tenido las fantasías más calientes que puedan imaginar con sus respectivas esposas, pero pocos las han podido realizar. Yo, puedo decir que soy un hombre privilegiado de la vida, pues de mucho fantasear, he logrado con ella creo el mejor polvo que hombre jamás tuvo con su hembra. Una de mis fantasías favoritas, era la que se cogía un enorme consolador y la veía gozar el placer más enorme que podía ella tener. Bueno, un día se dio que comenzáramos a hablar de fantasías eróticas, en donde ella me contaba de cómo dos tipos le metían sus respectivas pijas en la boca a una hembra que los gozaba hasta más no poder. Mientras la tipa chupaba las dos pijas, que las mantenía muy calientes, pues dentro de su boca las vergas se cogían entre sí, se comenzaron a besar entre ellos, hasta lograr con esa calentura que uno de ellos se cogiera al otro por el culo, mientras el otro permanecía con la pija dentro de la boca de la mina. Tanto entrar y salirle la pija del culo al tipo, y tanto entrar y salirle la pija de la boca a la mina, que la calentura y placer les fue aumentando cada vez más y más, que les llego el esperado final, una gran acabada con leche saliendo de las pijas en enorme cantidades, llenando un culo y la boca de la mina que fue un final de película porno. Este relato de mi mujer me calentó tanto que comencé a chupar sus enormes tetas de las cuales soy un calentón de primera, como así también de sus enormes pezones jugando a entrar y salir de mi boca, produciendo en mi cerebro que mi pija se pusiera al palo hasta más no poder para gozar y gozar con la locura más grande. Besé su boca con pasión acelerada, logrando más y más placer, acariciando con mis manos su enorme y maravilloso culo, el mejor del mundo, en donde nuestra calentura iba en cada vez más rápido y desenfrenado aumento de placer y locura jamás vivido por ambos. En un momento, le pedí se cogiera su hermosa y divina concha con nuestro consolador, para que me diera el placer de verla perderse en su tajo esa enorme verga gozando y gozando con otra pija. Me dijo que sí, y solo tardó unos instantes en ensartarse la enrome pija que se perdió en las profundidades de su concha caliente y gozosa lubricada con los jugos más calientes. Yo sentía la locura de verla gozar tan profundamente y me volví a prender a sus maravillosas tetas y pezones chupándolos con el deseo más grande que se puedan imaginar, gozando por supuesto con las caricias a su bello, hermoso y enorme culo. Más aún de enorme fue mi goce, cuando teniendo llena su divina concha con el enorme consolador, me pidió que chupara su caliente clítoris. Por supuesto mi amor, contesté, y descendí hasta su agujero divino y haciendo un esfuerzo ella dejó el lugar libre junto al consolador ensartado en su tajo para que yo pudiera hacerla gozar con mi lengua en su caliente clítoris, el cual lamí junto a sus jugos como el néctar más rico que jamás hubiera bebido en mi vida. Hay momento que casi no se pueden describir con palabras, pero yo estaba allí junto a tanta locura de tanto y tanto placer y lujuria infinita. Luego de chupar el pedacito de concha que dejaba libre la enorme pija que mi mujer se cogía, me pidió que le pusiera también la mía para sentir las dos dentro de su gozosa concha y así explotar en un maravilloso orgasmo, pero la estreches de su concha no permitió (por ahora) ese disfrute, pero sí ese momento fue de tanta calentura para ella que tuvo un explosivo orgasmo al sentir que era penetrada por dos pijas al mismo tiempo. Luego de eso, sacó la enorme verga consolador de su acabada concha, para darle lugar a mi pija y seguir cogiendo como si recién comenzáramos. Seguimos cogiendo con desenfreno, volviéndome a comer esos maravillosos pezones y que a ella tanto placer le producen, como así también chupar sus enormes tetas. De esta forma cogíamos con tanto desenfreno que sentí como su maravillosa concha extraía de mis huevos leche y más leche que rebalsaba por todos los costados llegando a mojar mis gozadores huevos y su delicioso agujero del culo. Fue un polvo que no olvidaré jamás y mantiene el fuego de la pasión por mi hembra mujer a flor de piel, porque la adoro y amo como a ninguna mujer amé jamás, ella es mi Super Hembra, en la cama es un avión. La otra parte de la historia y vídeo, se las mandaré en la próxima, en donde como adelanto les cuento que ella se pajea cogiéndose nuestro consolador llenando de placer y deseo los jugos de su concha que salen y calientan también su culo pidiendo también sea cogido por otra verga, Ya conocerán ese cuerpo maravilloso y esa carne caliente y gozadora, sus tetas, su culo y todo su buen y hermoso lomo, que a mí vuelve loco, como se podrán imaginar y ver. Hasta pronto. |
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