EVA de ABRIL |
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SOL |
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El Ovejero Alemán
Esa noche, la vi que esperaba un taxi. Me ofrecí a llevarla,
aunque en el fondo sabia que me mandaría a la mierda. No fue así, se subió y al
sentarse la falda se le subió y pude ver mejor sus hermosas piernas. Eso no paso
desapercibido para ella, pero no hizo nada por bajársela. Por sugerencia de ella, pasamos
a comprar seis cervezas, mientras dábamos vueltas por la ciudad.
Apenas había arrancado sin preámbulo me
empezó a bajar el cierre. Le correspondí metiéndole la mano abajo de la minifalda y
empece a urgar los labios mayores de su vulva, intentando localizar su clítoris. Ella
bebía largos sorbos de cerveza mientras me sacaba la verga del pantalón. Al llegar a una
calle oscura y solitaria, ella se inclino sobre mi verga para empezar a mamar, mientras yo
bebía cerveza. Después me pidió que le correspondiera y con la lengua le encontré su
botón de placer. Ella alzo una pierna para que la pudiera penetrar, apenas se la había
metido la mitad, cuando detecte que los musculos de su vagina se agarraban la verga de una
manera suculenta.
Después de su primer orgasmo me pidió que
se la metiera por el culo. No había terminado de escucharla cuando enfile mi falo, hasta
ese rincón y la empece a empalar. Ella se contorsionaba y me hizo estallar en menos de un
minuto. Todavía estaba dentro de ella, cuando me empezó a besar de una forma tal que mi
verga volvió a cobrar vida y otra vez, empezamos a coger hasta que el semen le escurrió
por las nalgas. Ahora si, me dijo llévame a mi casa. Cuando la deje en la puerta, me
invito a tomarme la ultima cerveza. En el interior había un gran perro pastor alemán que
me empezó a olfatear, ella, me dijo que no era peligroso, que le había caído bien.
Empezamos a beber y a besarnos alternadamente, cuando me saque el pantalón para
volvérmela a coger, note que el perro se había quedado quieto, mientras ella se quedaba
desnuda. Me pidió que se la metiera por delante, porque su culito estaba ya muy lubricado
y necesitaba algo mas.
Nos fuimos a la cama y ella se sentó en mi
verga, mientras le acariciaba los senos, cuando se inclino y me empezó a besar, el perro
se trepo a la cama y sela monto ella empezó a guiar la verga del perro hasta su culo,
sentía la pelambre del animal, mientras le babeaba la espalda. La sensación, fue única,
el perro acabo primero, mientras ella se convulsionaba y me pedía a gritos que le bañara
también las entrañas. Los tres nos quedamos dormidos. Cuando desperté, el perro le
pasaba la lengua por la raja. Ella me dio un forro y me sugirió que ahora, le diera yo
por el culo.
FIN
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