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Paula necesitaba ducharse urgentemente, tenia calor, estaba sofocada, queria refrescarse . Estaba en medio del jardin, hacia demasiado calor, no quedaba mas opcion y se arriesgo. Le parecio extraña esa ducha alli, en medio del transito de tanta gente, sobre ese pasto verde y recien cortado pero ahi estaba, esperando que ella se acercara a abrirla y dejara correr por su cuerpo el agua que la aliviara. Decidio ducharse con agua fria, abrio la canilla, se despojo de sus ropas y dio un paso hacia el frente, dejando asi que el agua comenzara a resbalar por su cuerpo desnudo. Lo que mas le llamaba la atencion era que, en medio de ese jardin, la gente iba y venia sin siquiera notar que ella estaba en el medio, desnuda y enjabonandose lentamente. Mientras estaba sumida en esos pensamientos con los ojos cerrados, sintio que un cuerpo se aproximaba al suyo y grande fue su sorpresa cuando ese cuerpo se acerco lentamente y se adhirio al de ella, sin dejarla girar para ver quien era ni que pasaba. Por alguna extraña razon no se resistio y menos aun cuando, por las formas que se adherian insistentemente a su piel, comprendio que ese cuerpo correspondia al de otra mujer. La mezcla de agua fria sobre su cuerpo y el aliento calido de esa extraña en su cuello le impidio rechazar lo que sentia, la sensacion de las manos de aquella mujer bajando lentamente por su espalda la estaban inquietando, sin necesidad de que la disgustara. Mientras dejaba actuar a esas manos, miraba hacia adelante y hacia los costados sin terminar de comprender como nadie notaba esa escena, como nadie se escandalizaba o daba señales de entender lo que sucedia en medio de esa ducha y al aire libre. No duro mucho su cuestionamiento porque esas manos la estaban mareando, esas manos habian abandonado su espalda para tomar el jabon que Paula tenia entre sus manos y habian comenzado a enjabonarle lentamente el cuello desde la parte de atras, deslizandose hacia sus hombros y la habian obligado a abrir los brazos hacia los costados para abrirse paso hacia sus pechos. Las caderas femeninas se pegaban incesantemente a su cola, sin dejar ningun espacio entre los cuerpos. Paula se estaba abandonando a esas sensaciones, se habia olvidado de su urgencia primaria y estaba naciendo en ella la necesidad imperiosa de que esa mujer no se detuviera. Que importaba la gente ahora que esas manos habian rozado sus pechos ??? Paula queria mas, pero no podia pedirlo, algo le decia que si abria la boca, el hechizo se romperia. Y sin que pronunciara palabra alguna, su deseo se hizo realidad. En segundos sus pechos se convirtieron en colinas resbaladizas y calidas, sus pezones en pequeños cristales que ardian y latian al compas de las burbujas que los cubrian. Su vientre es estremecio subitamente cuando las manos descendieron por el, cuando el jabon resbalo entre su ombligo y el nacimiento de su pubis. El deseo que la invadia le habia hecho bajar los brazos y tratar de sostenerse de las canillas que se adosaban a la pared que le daba forma a la ducha. Sin poder abrir los ojos y casi sin aliento, sofoco un pequeño gemido cuando los dedos voraces pero intimamente femeninos habian separado las piernas delicadamente y estaban enjabonando su pubis, prolija y completamente depilado. Sintio como un eco lejano el sonido del jabon al caer sobre las baldosas de la ducha pero nada importaba mas que el camino que esos dedos habian comenzado a abrir en su entrepierna. Las manos enjabonadas de esa misteriosa mujer habian tomado por asalto los labios interiores de su vagina y resbalaban como mariposas hacia adentro. Paula no tardo en darse cuenta de la humedad de su entrepierna y lejos de intimidarla, sentia que le daba mas espacio a su compañera para moverse. La delicia de esas caricias en su clitoris erecto se estaban haciendo sentir y para facilitar la tarea, entreabrio despaciosamente sus piernas. La experiencia de aquella mujer para llegar a su centro de placer la transportaba a un lugar insospechado, donde creia que todo iba a ser posible. Los dedos siguieron con su tarea, firme e insistentemente. Mientras un dedo la penetraba a fondo, sentia como el pulgar de aquella mano acariciaba su clitoris en circulos y la palma rozaba el resto de su vagina. Casi sin darse cuenta, se vio sostenida en vilo solo por el dedo que la penetraba, mientras sus caderas no dejaban de subir y bajar con un ritmo tan sensual que la estremecia. Era imposible contener los gemidos de placer que esas manos le ocasionaban, era imposible esconder los rastros de locura que esa mujer le estaba dejando en su cara, en sus expresiones, en sus labios mojados, tanto como su vagina. Era maravilloso sentir como ese cuerpo femenino se excitaba junto al suyo, como ese aliento le quemaba y le refrescaba su cuello al mismo tiempo, como esa maestria la hacia delirar sin control. Cuando creia que el placer no podia ser mas intenso sintio que ese cuerpo la abandonaba pero solo un fugaz instante, solo para dejarle sentir una calidez diferente adhiriendose a su espalda. Era verdad ?? Podia ser posible que un hombre se hubiera unido a ellas ?? Paula no tardo en salir de la duda cuando sintio otras manos acariciandola y una exquisita ereccion rozando su cola, una ereccion que no dejaba de recorrer su piel guiada por una mano experta. Pero y aquella mujer que la habia inducido a esa exquisita experiencia, donde estaba ? Podria darse vuelta para comprobarlo ?? No fue necesario, se dio cuenta de que permanecia alli, solo que pegada a las espaldas de aquel desconocido que seguia elevandola a un nivel de gozo impensado. Los gemidos de aquel varon que la acariciaba se mezclaban con los de su amante inicial, se confundian en una melodia que los tres ejecutaban sin prisa y sin pausa. Su necesidad de aferrar las caderas de aquel hombre fueron mas fuerte que cualquier cosa pero mas aun, las de rozar ese pene que la estaba enloqueciendo sin piedad. Estiro sus brazos hacia atras, tomo con su mano derecha el pene que la acariciaba y despues de ubicarlo estrategicamente entre sus piernas, tomo las caderas masculinas y las pego a su cuerpo, dejandola sentir esa dureza en toda su dimension presionando desde atras. Perdida en aquella sensacion, dejo que las manos fuertes del que en ese momento era su hombre, recorrieran el camino que antes habia recorrido aquella monumental mujer. En su gozosa desesperacion se pregunto que seria de ella cuando la delicadeza de aquellos dedos femeninos le respondieron dirigiendo el pene de aquel macho desde la entrada de su cola hasta donde la distancia que los separaba le permitia llegar entre sus piernas. Ese hombre, dirigido por aquella mujer, estaba acariciando su vagina desde atras con su miembro duro como una roca, firme como una columna y la estaba haciendo desmayar de placer. Imagino que desde afuera esa escena se veria como una danza, los tres cuerpos con ritmo propio, dandose el mayor placer posible. Un pene acariciandola insistentemente mientras una mano la penetraba delicadamente por delante, sus pechos libres del jabon que antes los cubria y empapados por el agua que ahora le ardia en la piel, se movian de arriba hacia abajo cada vez que uno o dos dedos la invadian magicamente y violaban dulcemente su vagina. Para Paula era imposible creer que tanta gloria pudiera provenir de su cuerpo, que la ley de gravedad no se hiciera presente dejandola caer en medio de tanto equilibrio para no perder tanto tacto en su cuerpo. Adoro cada lamida de esa lengua masculina que recorria sus hombros y aquellos dientes tiernos que mordian los lobulos de sus orejas ; ardio de deseo con el aliento calido de ese hombre que no cesaba de tocarla, de arrinconarla con su sexo, de calentarla al maximo. Suplico silenciosamente por mas, anhelaba cada gota de semen que aquel hombre pudiera derramar en su vagina, queria acariciarse ella misma y mezclar su flujo con todo el semen que aquel extraño pudiera regalarle. Asi, sin nocion del tiempo transcurrido, los tres cuerpos de movieron, se acariciaron, se humedecieron, se dejaron llevar por oleadas interminables de placer .... casi las mismas que habian despertado a Paula masturbandose, sola, en medio de su ancha cama, entendiendo por fin que tanta maravilla habia sido producto de su mas fantastico sueño erotico. Sabrosa luna_gitana@yahoo.com |
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