Inicio

HOT SPOT

Escorts
Fotos XXX
SexSHop
Historias
Links

email


Registrate y recibirás las nuevas escorts en tu email

EVA de ABRIL

SOL

EDITORIAL

Nota del Mes
Pastillitas
Interview
Literatura
Videos
Humor
Consultorio
Derechos Sexuales
Diccionario Sexual
Hablemos de SIDA

COMUNIDAD

Chat
Juegos
Correo

Guía de Noche

Hoteles
Bares y Discos
Restaurantes
Zonas Rojas

ESPECIALES

Paraiso XTREME
Tributo a Pornostars
Posiciones del Mes
Horóscopo
Pamela de Colección

 

Extracto de
El Amor en los Tiempos del Cólera
de Gabriel García Márquez

"Ella se rió divertida de un modo tan natural, que él aprovechó la ocasión para abrazarla y le dio el primer beso en la boca. Ella le correspondió y él siguió dándole besos muy suaves en las mejillas, en la nariz, en los párpados, mientras deslizaba la mano por debajo de la sábana, y le acarició el pubis redondo y lacio, un pubis de japonesa. Ella no le apartó la mano, pero mantuvo la suya en estado de alerta, por si él avanzaba un paso más.

Entonces le quitó la sábana de encima y ella no sólo no se opuso, sino que la mandó lejos de la litera con un golpe rápido de los pies, porque ya no soportaba el calor. Su cuerpo era ondulante y elástico, mucho más serio de lo que parecía vestida, y con un olor propio de animal de monte que permitía distinguirla entre todas las mujeres del mundo. Indefensa a plena luz, un golpe de sangre hirviendo se le subió a la cara, y lo único que se le ocurrió para disimularlo fue colgarse del cuello de su hombre, y besarlo a fondo, muy fuerte, hasta que se gastaron en el beso todo el aire de respirar.

Al amanecer, cuando se durmieron, ella seguía siendo virgen, pero no habría de serlo por mucho tiempo. La noche siguiente, en efecto, después que él le enseñó a bailar los valses de Viena bajo el cielo sideral del Caribe, él tuvo que ir al baño después que ella, y cuando regresó al camarote la encontró esperándolo desnuda en la cama. Entonces fue ella quien tomó la iniciativa, y se le entregó sin miedo, sin dolor, con la alegría de una aventura de alta mar, y sin más vestigio de ceremonia sangrienta que la rosa del honor en la sábana. Ambos lo hicieron bien, casi como un milagro y siguieron haciéndolo bien de noche y de día y cada vez mejor en el resto del viaje, y cuando llegaron a La Rochelle se entendían como amantes antiguos."

| Index |


© paraisoterrenal.com 1999 -2002
NY - Bs As.

All right reserved
webmaster@paraisoterrenal.com

TONS OF FREE SMUT - CLICK HERE!